miércoles, 21 de enero de 2015

Federer se empleó a fondo y pasa a tercera ronda del Abierto de Australia

Con confianza para seguir marcando los pasos en Melbourne. Roger Federer alcanzó la tercera ronda en el Abierto de Australia tras remontar al italiano Simone Bolelli 3-6, 6-3, 6-2 6-2, tras 2 horas y 8 minutos de juego disputados en la Rod Laver Arena. El de Basilea, segundo cabeza de serie en el Grand Slam aussie, supo reponerse a un inicio inspirado del tenista de Bolonia para abrirse camino en Melbourne.



Y no fue un encuentro sencillo para el campeón de 17 grandes. Roger Federer se encontró con un Simone Bolelli realmente inspirado, que encaró el partido desde la valentía del que tiene poco que perder. Así, y con un ritmo frenético de pelota, el italiano logró el primer break del encuentro -para colocarse con 3-1- a base de enormes tiros de derecha. La frialdad del número 48 mundial tuvo premio, pues terminó cerrando con 11 tiros ganadores y un ace en el punto definitivo del primer parcial (6-4) logrando algo inédito en su carrera: sellar una manga ante Federer.

El helvético presentó ciertos problemas físicos, y llegó a solicitar la asistencia del fisioterapeuta para tratar dolores en el dedo índice de su mano derecha. Lejos de suponer un inconveniente serio, el suizo descartó vendar la zona y pudo regresar sin problemas al partido.

Con desventaja en el marcador Roger no perdió un ápice de solidez, y comandado por un servicio imponente logró volttear el encuentro. Hasta el séptimo juego al resto, con 3-6 3-2 no logró procurarse el helvético las primeras opciones de rotura, un 15-40 salvado por Bolelli pero que sirvió como antesala a la reacción del suizo. Federer fue logrando entrar en los intercambios con mayor frecuencia, fruto de un servicio cada vez más inocente de Bolelli (cuyo nivel de primeros saques cayó hasta el 42 por ciento). Con un tremendo bote pronto de revés paralelo Federer logró el primer break del encuentro (3-5) una acción que llegó a levantar al propio Stefan Edberg de su asiento. Un servicio directo sirvió para que el helvético igualase el partido y terminara con la resistencia de Bolelli.

"Estoy contento de seguir en el torneo, porque por un momento no tenía muy buena pinta hoy ya que Bolelli estaba jugando muy bien", admitió Federer. "Pero siempre es una buena sensación cuando eres capaz de remontar, como hoy, y ganar los últimos tres sets de modo convincente y jugando un tenis muy bueno. Saqué muy bien".

"Lo más importante es que juegues del modo adecuado porque no siempre es fácil. Hoy he tenido que hacer algunos ajustes porque él estaba haciendo las cosas muy bien. Cuando buscas soluciones, es una gran sensación cuando las encuentras. Entonces eres capaz de jugar de un modo consistente, porque en realidad él no tuvo muchas oportunidades en mi saque. Siempre esperas crearte oportunidades, lo cual logré. Las condiciones son muy rápidas, y no es tan fácil si sacas bien que te rompan".

Acusó el golpe el italiano, que arrancaría la segunda y tercera mangas entregando el servicio en el primer juego. Federer disparó sus registros de servicio, lanzando hasta ocho aces y ganando el 80 por ciento de los puntos jugados con primer saque en este tramo final del encuentro. Dos mangas donde Bolelli apenas pudo ganar tres juegos, entregado a la superioridad del suizo, regular durante todo el partido.

La victoria, además, sirvió para que Federer lograse una nueva marca histórica en su carrera. El helvético se convirtió en el primer jugador de la Era Abierta, en competición masculina individual, capaz de alcanzar 75 triunfos en el Australian Open. Un ejemplo de longevidad al máximo nivel, levantando la plusmarca en un total de 16 participaciones en el primer major de la temporada desde su debut en la temporada 2000.

El suizo se enfrentará en la segunda ronda del Australian Open ante el ganador del italiano Andreas Seppi o el francés Jeremy Chardy.

ATP

No hay comentarios:

Publicar un comentario